Aunque cada niño sigue un ritmo de crecimiento diferente, existen unos hitos del desarrollo que nos permiten saber si nuestro hijo se encuentra dentro de lo que se considera normativo para su edad o presentan alguna dificultad que le hace llevar un desfase respecto a los niños de su misma edad.

En Camins atendemos a niños de todas las edades, no se puede dar una edad como referencia para empezar una rehabilitación logopédica, de ello dependerán diversos factores como: la patología, si es un problemas de habla, lenguaje, voz o comunicación, siendo esta última en la que se interviene a edades más tempranas. No importa la edad del niño, cuando antes se intervenga podremos evitar que un retraso o problema se instaure y se convierta en un trastorno.

Como referencia, debemos acudir al logopeda (y a los profesionales pertinentes) si:

Hacia los 2 años

– No utiliza el juego simbólico.

– No dice su nombre.

– No construye frases de 2-3 palabras.

– No identifica las partes del cuerpo.

– Su vocabulario no va en aumento.

– Mastica con dificultad.

Hacia los 3 años

– Su habla no puede ser entendida por personas fuera de su núcleo familiar.

– Utiliza pocos verbos.

– No realiza frases de tres palabras.

– No formula preguntas.

– No utiliza el plural ni las preposiciones.

– No comprende los relatos sencillos.

– Tiene babeo o presenta una mala oclusión dental.

De 4 a 5 años

– Respira con la boca abierta.

– Traga enseñando la lengua (deglución atípica)

– Su voz se altera frecuentemente (ronquera, afonías…)

– No arranca a hablar, “se atasca”.

– Repite sonidos(“p…pa…pato”) o prolonga sonidos (“ssssapo”, “mmmmio”)

– Cambia rápidamente la actividad sin entrar plenamente en ninguna.

– Tiene dificultades para jugar con el lenguaje: rimas, adivinanzas…

– No interacciona con otros niños.

De 5 a 6 años

– No pronuncia bien todos los sonidos del lenguaje ni se explica correctamente.

– Confunde palabras como antes/después, hoy/mañana…

– Al escribir el trazo es poco uniforme.

De 6 a 9 años

– Confunde la izquierda con la derecha.

– Le cuesta contar.

– Tiene falta de atención y concentración.

– Al leer confunde letras, cambia sílabas y sustituye unas palabras con otras.

– No usa los signos de puntuación.

– Al escribir comete errores en la secuencia, dirección y tamaño de la letra.

– Omite, añade y/o sustituye letras al escribir.

– Escribe los números en espejo.

– Mezcla las letras mayúsculas con las minúsculas.

Estas son unas orientaciones que os pueden ayudar si tenéis sospecha de que algo no va bien. En Camins podeís encontrar más información y recibir asesoramiento ante cualquier duda que os surja con respecto al desarrollo de vuestr@s hij@s, no dudéis en consultarnos.

Centro de Psicología Camins