Existen numerosas evidencias de que el temperamento de los niños está influido por la herencia de sus padres, pero también es cierto que el ambiente también tiene un papel fundamental en la formación de su carácter. Por tanto, no podemos quedarnos de brazos cruzados cuando vemos que nuestros hijos tienen una conducta incorrecta y una manera de resolver los conflictos inadecuada.

Algunos niños lo convierten todo en un drama, al más mínimo contrapié estallan sin control en llantos y gimoteos que parecen indicar que el mundo está llegando a su fin. Muchos padres, ya acostumbrados a estas escenas de película, se apresuran a calmar a sus niños y a resolver aquello que tanto les angustia. No es necesario que lo que haya sucedido sea realmente importante, a veces solo basta con haber perdido un lápiz o con no tener mortadela en su bocadillo de la merienda. Otras veces, lo que sucede tiene más importancia para ellos y cuando sus amigos les dejan de lado o no les invitan a su cumpleaños dramatizan y generalizan la situación asumiendo un papel de víctimas que, evidentemente, no les ayuda a salir de ese estado emocional tan negativo. Estos niños también viven las cosas buenas que les pasan con mucha ilusión, son muy expresivos y entusiastas ya que llevan todas las emociones al límite.

Se trata de niños que no toleran la frustración, son inseguros, no confían en sí mismos, son pesimistas y suelen tener una baja autoestima. Se muestran inestables emocionalmente y por eso, cualquier cosa que sucede les afecta en extremo. La tendencia de muchos padres es arroparles y protegerles puesto ven cómo sus hijos están sufriendo. Sin embargo, a pesar de que es lógico que como padres reaccionemos así, debemos pensar que de esta manera les consolamos pero no les enseñamos a resolver sus problemas por si solos y además, sin darnos cuenta, reforzamos estas reacciones emocionales.

En Camins les enseñamos técnicas de educación emocional que les ayuda a conocer la importancia de las emociones, tanto en ellos mismos como en los demás, y sobretodo a saber gestionarlas. Les damos herramientas que pueden utilizar para hacer frente a los contratiempos que todos los niños viven en su día a día y que sean ellos los que controles sus emociones y no al contrario.

Centro de Psicología Camins