No todos los niños consiguen tener éxito en sus vidas, hay niños que fracasan en sus estudios o se rinden fácilmente cuando practican su deporte favorito. Por el contrario otros alcanzan satisfactoriamente sus objetivos académicos o destacan por encima de los demás deportivamente.

Los psicólogos que estudian la conducta de los niños se preguntan cuál es el motivo por el que unos lo consiguen y otro no. Podríamos pensar que tiene que ver con la inteligencia pero se ha demostrado científicamente que aunque en algunos casos favorece el éxito, por sí sola no lo garantiza. De hecho, en Camins nos encontramos niños con un coeficiente intelectual elevado que fracasan al llegar a secundaria cuando las exigencias académicas son altas, y por el contrario es frecuente ver niños con cocientes intelectuales más bajos que alcanzan los objetivos escolares satisfactoriamente.

Para resolver esta incógnita o averiguar qué diferencia a unos niños de otros, las investigaciones recientes se han centrado en estudiar la actitud de los niños que tienen éxito y se ha demostrado que mientras que los niños que no lo consiguen se frustran fácilmente y no se esfuerzan a la hora de resolver problemas o tareas difíciles, los niños que tienen éxito muestran una actitud totalmente diferente, son capaces de resolver tareas difíciles a base de esfuerzo y constancia. Han aprendido que con dedicación y perseverancia pueden alcanzar prácticamente cualquier objetivo.

En Camins trabajamos todos los días con niños, algunos tienen dificultades de aprendizaje y otros problemas de comportamiento o falta de hábitos. Sin embargo, en todos ellos aplicamos el mismo tipo de refuerzo. Consiste en elogiar el trabajo y no a la persona, frases como “que buen trabajo has hecho”, “te estás esforzando mucho”, “sigue así que estás trabajando muy bien”, en lugar de “qué listo eres”, “qué inteligente eres”.

La clave, por tanto, está en el esfuerzo y padres y educadores deberían centrar su educación es este aspecto enseñando que lo más importante es el esfuerzo por encima de la inteligencia.

Centro de Psicología Camins, Castellón