Si tratamos de explicar qué son las emociones nos damos cuenta de que no es fácil hacerlo, más aún si quien nos lo pregunta es un niño. La última película de Pixar, Del revés, trata de dar respuesta a esta pregunta, enseña cómo funciona el cerebro y la importancia de las emociones. Los protagonistas principales son cuatro emociones: Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco representados por personajes animados que reflejan con gran acierto sus características. Los niños aprenden mediante estos personajes para qué sirve cada una de ellas y aprenden que no hay emociones buenas o malas, sino que todas son útiles en determinadas circunstancias.

La película se centra en la vida de Riley, una niña de 11 años que atraviesa por un momento difícil en su vida puesto que sus padres deciden mudarse a otra ciudad. Esto hace que pierda a sus amigos, deje de practicar su deporte favorito y toda su vida se desmorone.

En el inicio de la película la protagonista principal es Alegría, se realza sus virtudes y se le otorga un papel de control sobre las demás emociones. Alegría interviene en el funcionamiento del cerebro, busca constantemente soluciones a los problemas que van surgiéndole a Riley, mientras que el resto de emociones se mantienen en un segundo lugar e incluso buscan a Alegría cuando no saben qué hacer.

A medida que los problemas de adaptación de Riley son mayores, Tristeza empieza a ganar protagonismo, mientras Alegría intenta de todas las formas posibles pararla. En este momento de la película, Miedo e Ira intentan solucionar las dificultades y las reacciones que provocan en Riley sorprenden a sus padres ya que se enfada por cualquier cosa y les contesta de forma inadecuada. Finalmente, Alegría se da cuenta que debe hacer caso a Tristeza, ya que solo ella es capaz de darle sentido a la nueva situación que vive Riley, mediante la tristeza la niña es capaz de entender lo que le está pasando y habla con sus padres.

La película nos enseña que todas las emociones son importantes y necesarias según la circunstancia que estemos viviendo y aunque en ocasiones no nos sintamos bien no debemos rechazarlas ni evitarlas. Lo normal y adaptativo es sentirse triste ante situaciones de pérdida tal y como le ocurre a Riley en la película.

Centro de Psicología Camins