Muchas son las personas que no les cuesta nada empezar nuevos hábitos. No es que no les cueste, es que lo disfrutan, nuevos propósitos, nuevas metas y objetivos. No les falta ni una pizca de motivación para ponerse manos a la obra. Sin embargo, cuando pasan unos días o semanas, aparece el famoso “click”. Ese botón imaginario que cuando se activa hace que aparezcan la pereza, la falta de tiempo y otras excusas que nos hacen dejar de ser constantes y, por tanto, no conseguir cumplir con lo que nos hemos propuesto.

¿Cómo podemos evitar que este botón se active y conseguir nuestros objetivos?

El primer e imprescindible paso es sentarse a pensar y diseñar que plan vamos a seguir. Ya sea nuestro objetivo ponerse en forma, seguir la dieta o estudiar para esas oposiciones, hay que diseñar un plan de acción. Hoy os traemos 5 recomendaciones que debemos seguir para elaborar ese plan de acción y que sea efectivo:

  1. Busca un título para tú plan. Es importante que sepamos cuál es nuestro objetivo final. Tener claro donde queremos llegar nos ayudará a dibujar cuál es el camino que tenemos que seguir. El título tiene que ser tangible, no nos sirven frases generales como “perder peso, ponerme en forma, estudiar para las oposiciones”. Tiene que ser concreto: “Perder 5 kg, ser capaz de correr 10 km o estudiar 20 temas del temario”.

 

  1. Divide tu objetivo principal en objetivos más pequeños. Al igual que antes, los objetivos deben de ser cosas concretas, no nos sirven las ideas abstractas o generales. ¿Qué he de hacer para poder llegar a mi destino? “Apuntarme al gimnasio, contactar con un entrenador, diseñar una rutina de ejercicio…”

 

  1. ¡Menos es más! Una vez tengamos diseñado nuestros pasos a dar para llegar a nuestro objetivo, tendremos que diseñar cada uno de esos objetivos poniendo metas más pequeñas que debemos ir consiguiendo. RECUERDA: menos, es más. No sirve de nada ponernos demasiados objetivos en una semana. De hecho, de esta manera es más fácil que llegue la sobrecarga y nos rindamos antes.

 

  1. Marca los tiempos. Haz un horario REALISTA con unos tiempos para cada meta que te hayas propuesto diariamente. Es importante que estos tiempos sean ajustados a la realidad (a tus horarios, necesidades y capacidades). De lo contrario, estarás más cerca de activar el famoso “click”.

 

  1. Refuerza tus logros. Autopremiate cada vez que cumplas con tus objetivos. Pueden ser minipremios diarios o al final de la semana. Aprovecha estos refuerzos para el autocuidado y caprichos sanos que hagan que tu motivación persista.

 

Durante la adquisición de nuevos hábitos y rutinas es normal que tengamos vaivenes de motivación. Es fácil que tengamos fases en las que estemos muy motivados y veamos resultados, al igual que también es común que tengamos momentos en los que queramos dejarlo y no tengamos ganas de nada. Todo es parte del proceso.

 

Joana Jarque Marín

Psicóloga sanitaria y jurídica en Psicología Camins